CARACTERIZACIÓN GEOLÓGICA Y GEOMORFOLÓGICA PARA LA PREVENCIÓN DE DESASTRES NATURALES Y ANTRÓPICOS EN EL FALDEO ORIENTAL DE LA SIERRA DE LAS PEÑAS Y ADYACENCIAS (LAS PEÑAS SUR)

Por Francisco Quintana Salvat

Resumen

Las Peñas Sur, situada al norte del departamento Río Cuarto en la provincia de Córdoba, se encuentra sometida a intensos procesos de erosión hídrica, inundaciones estacionales y una alta susceptibilidad al colapso de suelos.

Ha sido el hombre quien, con el descontrolado manejo del suelo y agua, ha llevado las condiciones ambientales de la zona a una situación próxima a la ruptura del equilibrio.

Esta situación hace peligrar la seguridad del poliducto Villa Mercedes – Monte Cristo, que atraviesa la zona por el pie de monte proximal y cuya eventual rotura produciría una catastrófica contaminación del suelo y el agua.

En esta investigación, se han zonificado y evaluado los sectores más expuestos a los citados procesos. Para ello se procedió a efectuar un levantamiento geológico-geomorfológico de semidetalle, mediante la fotointerpretación de aerofotografías en escala 1:50.000.

La jerarquización de los diferentes tipos de riesgo, se obtuvo con la elaboración de una escala combinada (inundación/erosión), procediéndose finalmente a la construcción de otra carta temática sobre la base geológica-geomorfológica previa.

Se espera que los resultados obtenidos contribuyan a estimular la ejecución de trabajos tendientes a neutralizar o, al menos, mitigar los procesos destructivos de tan invalorables recursos.

Introducción

La Sierra de Las Peñas, constituye el extremo meridional del cordón estructural denominado Sierra Chica; el flanco oriental de aquélla corresponde a una espalda muy tendida producto del ligero basculamiento hacia el este (2 a 10 grados), lo cual genera una morfología netamente asimétrica que, en la zona analizada (Las Peñas Sur), se traduce en una progresiva inmersión de las rocas del basamento metamórfico-plutónico, en los sedimentos cuaternarios.

El pie de monte involucrado en sus dos sectores, proximal y distal, está conformado por sedimentos principalmente pospampeanos compuestos por un material limo-loessoide arenoso (o simplemente loessoide), cuya edafización ha dado lugar a suelos taxonómicamente variables entre argiustoles y haplustoles. Son, en general, suelos profundos de texturas medias a gruesas, con mediano contenido orgánico y de buena aptitud para su uso, tanto agrícola como ganadero.

La zona, al igual que gran parte de la comarca, enfrenta significativas situaciones de inestabilidad promovidas por las acciones antrópicas, las cuales se han traducido en procesos de erosión hídrica acelerada. De ello han resultado la formación de surcos, zanjas y cárcavas, constituyendo estas últimas la manifestación más espectacular que producen dichos procesos. Asimismo, en las partes más deprimidas de ese relieve se ha producido la acumulación de los materiales transportados de los lugares más altos, consolidándose de esta forma un proceso muy semejante al que genera las deposiciones coluviales.

Una complicación accesoria, aunque de importancia, está dada por áreas dispersas que muestran distintos grados de susceptibilidad al colapso de suelos, situadas preferentemente en el sector del pie de monte proximal que indudablemente, contribuye a incrementar al desequilibrio que se produce en el medio físico.

A todo esto se le suma el emplazamiento de un tramo del poliducto Va. Mercedes – Monte Cristo, cuya cubierta, o tapada está muy comprometida por los procesos mencionados. Éstos pueden dejar tramos del conducto al descubierto, con la posibilidad que el mismo se fisure o, lo que es peor, se rompa, lo cual produciría una contaminación de características catastróficas en los suelos y aguas superficiales, como así también en las capas subterráneas de la zona en cuestión.

Objetivos

Identificar los principales factores de riesgo y zonificar con la mayor precisión posible los sectores más expuestos a inundaciones por precipitaciones pluviales de gran intensidad.

Integran también los objetivos prioritarios la identificación y mapeo del sistema de cañadones pandos que atraviesan en distintos lugares el trazado del poliducto Va. Mercedes-Monte Cristo; el carcavamiento y/o zanjeo que se produce a lo largo de aquellos, sumado a la posible presencia de suelos colapsables de distribución errática, todo lo cual hace peligrar la seguridad del mencionado poliducto.

Materiales y Métodos

Para el logro de los citados objetivos, se efectuó el carteo geológico-geomorfológico de semidetalle mediante el fotoanálisis estereoscópico de aerofotogramas de escala aproximada 1:20.000 del año 1970 y 1:75.000 correspondientes al año 1994. El fotoanálisis comparativo de ambos juegos permitió también definir y zonificar los diferentes tipos de riesgo con los factores genéticos asociados a cada uno de ellos.

Para determinar el contenido litológico y espesores de las distintas capas que conforman la cubierta sedimentaria moderna, como así también el emplazamiento de acuíferos, se combinaron los datos obtenidos a través de la fotointerpretación geológica, con los provenientes de los perfiles geoeléctricos de resistividad, empleándose el sistema electródico Schlumberger, dada su mejor adaptación a las zonas pedemontanas (Klein, M., 1970).

Cada una de las operaciones de laboratorio fue ajustada y/o corregida mediante una detallada verificación in-situ, elaborándose finalmente dos cartas temáticas en escala definitiva 1:50.000, con apoyo cartográfico I.G.M. (Hoja 3363-7-4).

Caracterización estructural y litológica de la zona

Estructura

El flanco oriental tendido de la Sa. de Las Peñas aflorante dentro de la zona en cuestión, es parte integrante del limbo de un gran pliegue buzante hacia el NNE. Una falla muy notoria de traza marcadamente rectilínea y rumbo SSW-NNE, interrumpe la continuidad del limbo del pliegue con el resto de la estructura. Es posible que esta rampa tectónica sea la prolongación meridional de la que genera la "Elevación Pampeana", afectando a la Sa. De Las Peñas en su flanco oriental, el cual por acción basculante de aquélla, provoca la progresiva inmersión del basamento metamórfico-plutónico en los sedimentos modernos circundantes.

La carta geológica-geomorfológica (figura 1), comprende precisamente ese sector del basamento; no obstante ello cabe mencionar que el gran pliegue constituye una paleoestructura precámbrica que, de acuerdo con su apariencia geométrica, puede ser clasificada como un pliegue sinforme (Hobbs, B.E. et al, 1981). Esta estructura plegada pasa prácticamente desapercibida en campaña; su detección e identificación, sólo es posible mediante las fotografías aéreas del sector o bien a través de un minucioso análisis de imágenes satelitales adecuadamente procesadas y de una escala 1:250.000 o mayor. Su identificación se realiza por los fotolineamientos del basamento, es decir la esquistosidad y/o foliación, que reproducen la característica forma semi-elíptica de un gran pliegue buzante, reforzada por juegos de diques y filones, además de pequeños stocks leucocráticos y crestas de segregación metamórfica, los cuales tienen una disposición aparentemente concordante con la deflexión estructural de los lineamientos metamórficos, sumándose a todo ello la notoria desviación de la red de drenaje que la corta transversalmente (Quintana Salvat, F., 1980).

Tanto la estructura plegada (fuera de la carta), como el limbo desmembrado están afectados por eventos tectónicos posteriores que esfuman parcialmente a los primitivos lineamientos estructurales, destacándose juegos de fracturas de rumbos submeridionales que conforman un diseño cuasi-ortogonal.

Litología

Sobre el cuarto oeste de la carta afloran rocas del basamento metamórfico-plutónico ("B" en figura 1) de edad precámbrica hasta posiblemente eopaleozoica. Las tres cuartas partes restantes están conformadas por depósitos modernos, pleistocenos-holocenos, que soportan distintos grados de edafización.

Las rocas del basamento están compuestas por gneises tonalítico-biotíticos, granatíferos, tanto en variedades masivas como esquistosas (micacitas gnéisicas), que alternan con esquistos cuarzo-plagioclásico-micáceos, hornblendíferos. Ambos tipos de rocas intercalan concordantemente pequeños cuerpos de anfibolitas y, muy raramente, calizas cristalino-granulosas. Mayoritariamente estos afloramientos, de por sí escasos, se sitúan en la parte media del faldeo de las lomadas, en donde las cubiertas de alteración y eólica, impiden la realización de observaciones más precisas.

Los cuerpos plutónicos están representados por frecuentes afloramientos de rocas filonianas ya sea en diques, filones capa o pequeños stocks, que la erosión diferencial deja expuestos en las partes cumbrales del paisaje de lomadas.

Las rocas filonianas constituyen dos grupos bien definidos composicionalmente: Las ácidas y las mesosilícicas. A las filonianas ácidas pertenece un conjunto de petrofábrica heterogénea con predominio de granitos aplíticos, de dos micas y evidencias de emplazamiento sintectónico con prevalencia de orientaciones submeridionales dentro del sector en cuestión.

Las rocas mesosilícicas, en estrecha relación espacial con las anteriores, son difícilmente distinguidas del gneis circundante, puesto que aquellas han sufrido los efectos del metamorfismo con diversa intensidad. No obstante, sus características petrográficas (textura parcialmente hipidiomórfica y acentuada zonalidad oscilante en las plagioclasas), unidas a su forma de yacer, inducen a pensar en un origen ígneo de naturaleza mesosilícica, con todas las transiciones características de este tipo de rocas (diques dioríticos y cuarzo-dioríticos). Su composición principal está dada por hornblenda verde común y plagioclasa (andesina), con ausencia de cuarzo, salvo en aquellos lugares donde cambia la naturaleza de la roca (de saturada a sobresaturada). Según Gordillo, C., et al, (1979), estas rocas se clasifican como lamprófidos dioríticos (spessartitas), de posible relación temporal con los estadios finales de las intrusiones graníticas.

Cubierta sedimentaria moderna

Los depósitos de sedimentos cuaternarios ("L" en figura 1), ocupan la mayor parte del terreno relevado adquiriendo particular importancia por las tareas agropecuarias que soportan, las cuales han inducido violentos procesos de erosión, como así también de anegamientos estacionales.

Para determinar espesores y composición aproximados de estos sedimentos, se utilizó el tipo bicompensador con amplificación electrónica de alta impedancia de entrada. Como fuente de energía se empleó un convertidor electrónico.

La selección de las áreas piloto, seis en total, se realizó en función de las características morfológicas y estructurales representativas del ámbito de pie de monte, tanto en su parte proximal como distal.

La combinación de los datos provenientes de la fotointerpretación geológica con los de la interpretación puramente física del perfil geoeléctrico permitieron obtener los resultados que se detallan a continuación.

 

Area piloto N° 1

Ambiente: Sondeo realizado en campos de la Ea. Las Peñas Sur, en el pie de monte distal.

Cubierta limo-loessoide arenosa, edafizada. Predominio de Argiustoles y Haplustoles típicos (Sanabria et al, 1998). Lugar sometido a la influencia de bajos pandos paralelos (bp) y escorrentía mantiforme de oeste a este.

 

Niveles

Espesores (m)

r real (W . m)

Acuíferos

Litología

E1

2

120

---

Arenas aluviales

E2

20

12

---

Arenas aluviales húmedas

E3

9

42

Agua buena

Arena gruesa y grava

E4

84

6,8

Agua salobre

Arcilla/limo y/o arenas finas acuíferas

T. E5

De 115 a más

Valores altos

---

Basamento cristalino

El tercer nivel corresponde a la capa freática, con agua muy buena. Aparentemente existiría otro acuífero, pero de mala calidad, en la base del cuarto nivel, a los 115 metros. A partir de aquí se estima la presencia de basamento cristalino, dado que la resistividad tiende a valores elevados.

 

Area piloto N° 2

Ambiente: Sondeo efectuado 500 metros al Norte del A° Boca del Sauce a la salida del sector serrano.

Cubierta limo-arenosa, con abundantes guijarros provenientes del sector serrano adyacente, suelos correspondientes a Argiustales típicos y énticos. Frecuentes afloramientos de rocas del basamento cristalino en formas de lomadas bajas orientadas según NO-SE.

 

Niveles

Espesores (m)

r real (W . m)

Acuíferos

Litología

E1

1

140

---

Limo arenoso y grava

E2

3,3

350

---

Gravas gruesas

E3

27,5

54

Agua buena

Arenas y gravas

T. E4

De 31,8 a más

1350

---

Basamento cristalino

En el tercer nivel se encuentra la capa acuífera (freática), la cual comienza a manifestarse a partir de los –11 metros y hasta los 31,8 metros. Los valores de resistividad acusados indican que el agua debe ser de buena calidad (apta para el consumo humano).

El basamento cristalino se manifiesta muy claramente a partir de los –32 metros y su grado de alteración debe ser bajo, dado que la rama ascendente de la curva, tiende a los 45°.

En el sondeo realizado perpendicularmente al anterior, a partir de los –50 metros, hay una notoria disminución de la pendiente en la rama ascendente de la curva. Probablemente se deba a que una de las ramas del tendido entró en zona de falla.

Area piloto N° 3

Ambiente: El electrosondeo fue efectuado en campos de la Ea. La Armada, dentro del pie de

monte proximal.

Cubierta superficial limo-loessoide arenosa, con algunos guijarros dispersos. Suelos constituidos por Argiustoles típicos, dominantes.

 

Niveles

Espesores (m)

r real (W . m)

Acuíferos

Litología

E1

3,5

90

---

Arenas y gravas

E2

24,5

450

---

Gravas gruesas y cantos

E3

20

90

---

Basamento descompuesto

E4

De 48 a más

¥

---

Basamento cristalino

Dentro de este área, probablemente el tercer nivel corresponda al acuífero (freática), encontrándose el mismo en un basamento cristalino muy fisurado y/o alterado, apenas saturado en agua.

A partir de los –48 metros, se insinúa basamento cristalino poco alterado, ya que la curva tiende a valores altos.

 

Area piloto N° 4

Electrosondeo realizado en un bajo pando paralelo (bp), al sur del A° Boca del Sauce, en el pie de monte proximal. Superficialmente predominan sedimentos limo-loessoides arenosos, afectados por frecuentes cárcavas y erosión mantiforme en los campos de cultivo adyacentes. Los suelos dominantes están constituidos por Argiustoles y Haplustoles típicos.

 

Niveles

Espesores (m)

r real (W . m)

Acuíferos

Litología

E1

2

50

---

Limo arenoso

E2

10

500

---

Rodados gruesos

E3

69

54

Agua buena

Arenas finas

T. E4

De 81 a más

® ¥

---

Basamento cristalino

El tercer nivel contiene al acuífero con agua potable. El nivel freático se encuentra a los –22 metros, puesto que a esa profundidad se insinúa un cambio.

El basamento cristalino se muestra con claridad a partir de los –81 metros, puesto que a esa profundidad la resistividad tiende a valores infinitos, con una pendiente de la curva de 45°.

 

Area piloto N° 5

Electrosondeo efectuado dentro del pie de monte distal a la salida de un bajo pando paralelo (bp), fragmentado, inmediatamente al sur del A° Boca del Sauce.

El sedimento de superficie lo constituye un limo-loessoide arenoso, en el que se han desarrollado Argiustoles y Haplustoles típicos y cumúlicos.

Niveles

Espesores (m)

r real (W . m)

Acuíferos

Litología

E1

6

70

---

Limo arenoso y arenas finas

E2

30

14

---

Limos-loessoides y arenas finas

E3

14

25

Acuífero con agua regular

Grava parcialmente cemen- tada

E4

55

3,6

Acuífero con agua mala Arenas con frecuentes inter- calaciones de niveles limo-arcillosos

T. E5

De 105 a más

® ¥

---

Basamento cristalino

El tercer nivel contiene un acuífero con aguas de dudosa calidad. A continuación sigue un potente paquete sedimentario de arenas medias a finas con intercalaciones de niveles limo-arcillosos y, posiblemente, acuíferos de alto contenido salino. Uno de éstos se encuentra entre los –90 y –105 metros, desde donde comienza a insinuarse el basamento cristalino, a juzgar por la tendencia de la curva a tomar progresivamente valores resistivos altos, con pendiente positiva hacia los 45º.

 

Area piloto Nº 6

Electrosondeo efectuado en campos de la Ea. Las Peñas Sur, sobre terreno deprimido, dentro del pie de monte distal. Sedimentos superficiales constituidos por limo-arenoso, sobre los que se han desarrollado Haplustoles énticos que presentan erosión en surcos y laminar.

 

Niveles

Espesores (m)

r real (W . m)

Acuíferos

Litología

E1

5

75

---

Arenas medias

E2

4

1500

---

Rodados – gravas

E3

125

7

Agua muy salo- bre

Arenas finas con progresivo aumento de la fracción limo –arcillosa, hasta los 134m. Abundancia de sales.

T.E4

De 134 a más

Valores altos

---

Basamento cristalino

En el tercer nivel aparece un potente paquete sedimentario (125m), de características complejas, donde se encuentra el acuífero o acuíferos de alto contenido salino. La interpreta- ción de la curva, también insinúa que dentro de este nivel se produce un aparente cambio a los –34 metros, el cual podría deberse a una estratificación entre aguas menos saladas y fuertemente salinizadas.

A partir de los –134m,parece insinuarse el basamento cristalino, dada la tendencia de la curva hacia valores altos de resistividad.

Condiciones geomorfológicas

La zona en cuestión se encuentra dentro de la provincia geomorfológica de las Sierras Pampeanas de Córdoba, región de la Sierra Chica en su extremo austral (Sierra de Las Peñas), integrándose a nivel de subregión al flanco oriental tendido (figura 1).

Montaña, pie de monte oriental y llanura, se encuentran estrechamente ligados por la tectónica, por lo tanto es lógico que el pie de monte oriental incluya elementos de las otras dos unidades. Esta interprenetación de montaña y llanura no encuentra, dentro de la zona analizada, un equivalente geomorfológico.

Entre el flanco oriental tendido y la Pampa Alta, se desarrolla una depresión larga y estrecha, de fondo plano, rellenada con sedimentos modernos correspondientes a un glacis, niveles superior y principal (Capitanelli, R.G., 1979), terrazas fluviales y conos de deyección de edad plestocénica. Casi todo ello está cubierto por sedimentos pospampeanos de origen eólico, cuya granulometría varía entre arena fina y limo (L). Este ambiente corresponde por completo al pie de monte proximal (Pm), siendo relativamente frecuentes los afloramientos del basamento metamórfico plutónico (B).

Por otro lado, el pie de monte distal (Pm1), no muestra características que permitan diferenciarlo mediante los fotogramas aéreos, confundiéndose esta geoforma con la llanura propiamente dicha. Por lo tanto se toma como límite de aquélla el inicio de los derrames del Aº Boca del Sauce (Quintana Salvat, F., et al., 1998).

El paisaje de la zona está caracterizado por un relieve ondulado según lomas elongadas que se orientan de SO a NE y bajos pandos paralelos, con un ancho promedio ligeramente inferior a los 200 metros. El conjunto de estas geoformas resuelve un relieve con valores de pendientes que oscilan entre menos del 0,5% en los sectores llanos y el 8% dentro del ámbito serrano.

El sistema de drenaje es de carácter temporario, salvo el eje que corresponde al Aº. Boca del Sauce. Este se infiltra por completo ni bien transpone el límite entre el pie de monte distal y la llanura (fuera de carta).

El diseño de drenaje angular es característico del sector serrano, siendo responsable del mismo el control ejercido por fallas y fracturas en general. Por otro lado, en el ambiente de pie de monte (proximal y distal), el conjunto de bajos pandos adopta un diseño marcadamente paralelo debido al relativamente elevado valor de las pendientes dentro de dicho ambiente, particularmente en el pie de monte proximal.

El accionar del escurrimiento superficial constituye el agente modelador por excelencia del paisaje de pie de monte, quedando en un segundo plano la acción del viento, la cual se restringe a la voladura de partículas finas del horizonte edáfico superior durante los meses secos.

La dinámica del escurrimiento superficial, durante la ocurrencia de precipitaciones de cierta intensidad, es de modalidad mantiforme en los interfluvios, mientras que en los bajos pandos coexisten el escurrimiento concentrado y el mantiforme. El potencial morfogenético de esta dinámica es considerable debido a la energía del relieve medio y al carácter friable y poco estructurado de la cubierta edáfica. Si a ello se le suma la acción antrópica negativa que viene soportando la zona, de igual modo que la región, durante los últimos ocho decenios, la resultante no puede ser otra que la observable actualmente; es decir, un intenso proceso de erosión hídrica acelerada que se manifiesta en un desgaste notable en la capa superior del suelo, presencia de surcos, zanjas y cárcavas, constituyendo las últimas la manifestación más espectacular y máxima del proceso erosivo hidráulico.

Clima de la zona

La localidad de Las Peñas Sur está situada en el dominio semi-seco, con tendencia al semi-húmedo de las planicies. El subdominio corresponde al invierno térmico de la llanura, tipo Laboulaye, y el de pie de monte tipo Río Tercero – Río Cuarto (De Fina, A., et al., 1966).

La temperatura media anual es de 17 ºC, con una máxima media anual de 24 °C y una mínima media anual de 10 ºC. Por otro lado, las precipitaciones son del orden de los 760mm anuales, aún cuando en este último decenio hay una tendencia a superar dicho valor, con un promedio que se acerca a los 1.000mm anuales.

Los registros históricos de Córdoba indican que el año más lluvioso desde 1873 en adelante fue 1992, con una marca récord de 1356mm, mientras que en el presente año, próximo a finalizar, el total de lluvias al 19-12-1999 asciende a los 1219mm. Todo ello pone en evidencia una sucesión de años con precipitaciones mayores que la media histórica, luego la actual resultante climática es inexorablemente de mayor humedad.

Esta situación ya se produjo a principios del siglo próximo a fenecer y viene repitiéndose desde fines de la década de los años 70, aún cuando existan intervalos de marcada sequedad.

Bajo las condiciones anteriores al actual pulso climático, es decir hasta los inicios de la década de los años 70, a comienzos del mes de octubre hasta fines de noviembre, las precipitaciones de la zona satisfacían las necesidades de la evapotranspiración potencial con un sobrante de agua de aproximadamente 60mm, el cual se almacenaba en el subsuelo. Desde noviembre a febrero, la evapotranspiración potencial superaba a las precipitaciones y el déficit era cubierto por el agua almacenada precedentemente, aunque en el mes de febrero ésta se agotaba, produciéndose finalmente un pequeño déficit de 5mm. El tercer período corresponde a los meses de marzo y abril, durante los cuales las precipitaciones alcanzaban a satisfacer las necesidades de agua, con un sobrante que permitía reponer la que había perdido el suelo (39mm).

Actualmente y como dato de interés regional, cabe consignar que las corrientes torrenciales que descienden por el flanco oriental de la Sierra de Las Peñas afectan a las poblaciones de Tancacha, Fotheringham y particularmente Hernando, durante la ocurrencia de lluvias intensas producto de tormentas convectivas severas, favorecidas por la proximidad de los cordones orográficos. Así se generan graves inundaciones asociadas a importantes procesos de sedimentación cuyos materiales derivan del área de recepción del sistema.

Dentro de la zona en cuestión, el exceso de precipitaciones ha intensificado la erosión hidráulica, que de por sí ya era notoriamente violenta por la falta de protección hidrológica al haber desaparecido la vegetación natural, y también por las labores agrícolas y ganaderas que se vienen practicando desde comienzos de la década de los años 30, sin aplicar ninguna tecnología de conservación del suelo ni del agua.

Principales riesgos que afectan a la zona (amenaza)

Los riesgos que en mayor o menor grado afectan los terrenos de la zona en cuestión corresponden a inundaciones, erosión y colapsos de suelos. Antes de entrar en cada uno de ellos es necesario dejar en claro que a la hora de administrar un desastre natural hay un conjunto de factores que lo condicionan. Éstos, vistos desde el sujeto, objeto o sistema expuesto son la amenaza, la vulnerabilidad y el riesgo (Paniagua, S., 1995).

Hay en los citados términos mucha confusión entre los profesionales que se dedican a su estudio. Aún cuando no es la última palabra, existe un cierto consenso entre las instituciones internacionales para definir a dichos factores de la siguiente manera:

Amenaza o peligro: Este factor implica la potencial ocurrencia de un suceso de origen natural o generado por el hombre, que puede manifestarse en un lugar específico con intensidad y duración determinadas.

Vulnerabilidad: Es un factor interno de riesgo de un sujeto, objeto o sistema, expuesto a la amenaza que corresponde a su disposición intrínseca a ser dañado.

Riesgo: Está dado por la probabilidad de exceder un valor específico de daños sociales, ambientales y económicos, en un lugar dado y durante un tiempo de exposición determinado.

Luego el riesgo está en función de la amenaza y de la vulnerabilidad, razón por la cual es necesario estudiarlas cuidadosamente a los fines de obtener una adecuada estimación del riesgo.

Las inundaciones

Son eventos catastróficos que ocurren con una alta frecuencia en diversas partes del globo. Dentro de la zona estudiada, si bien no constituyen el más grave de los problemas, el pulso o variación climática actual, tendiente a condiciones de mayor humedad, produce caudalosas escorrentías (concentradas y difusas), que discurren a lo largo de los bajos pandos de disposición aproximadamente paralela, afectando temporalmente los terrenos que ellos atraviesan. De este modo se generan dos situaciones negativas a saber:

*Inundación temporal de los cultivos situados dentro de las fajas de terreno que conforman los bajos pandos y sectores adyacentes al único arroyo permanente dentro de la zona, es decir el Aº. Boca del Sauce.

*Anegamientos más persistentes, en las formas del microrelieve que corresponden a terrenos planos y plano-cóncavos, con valores de pendientes inferiores al 0,1%.

Puede decirse con una cierta seguridad que estos bajos pandos de régimen hídrico esporádico, tienen un comportamiento similar a los "uadi" de las regiones áridas. Vale decir que se comportan, después de una precipitación pluvial intensa, como lechos mayores episódicos aunque no estén bien delimitados por orillas netas en todo su recorrido. Precisamente, la falta de orillas netas permite derrames laterales que, en forma de mantos, anegan los sectores de micro-relieve plano-cóncavo.

Al respecto, la carta de riesgo combinada (figura 2), muestra con gran claridad la disposición, dinámica y progreso de los sectores que se ven afectados por los actuales excesos hídricos. Como ya se menciona en el título referido al clima de la zona, las áreas más perjudicadas por las crecientes que aquí tienen su origen, son las de localidades como Hernando, Tancacha y Fotheringham, situadas a unos 45 kilómetros al ENE y NE, todas ellas fuera de la zona de trabajo. Cabe recordar al respecto que esta situación se viene repitiendo en forma irregular desde fines de la década de los años 70, más precisamente desde 1979.

Situación actual de la erosión

Se observa dentro de esta zona un alarmante avance de la erosión hidráulica que afecta tanto al pie de monte en general como al ambiente serrano ubicado sobre el margen oeste de la carta (figura 2).

La erosión hidráulica que aquí se puede observar, ha sido indiscutiblemente desencadenada por el accionar del hombre; se trata entonces de un proceso de erosión antrópica en permanente incremento desde comienzos del siglo XX.

Esta erosión hidráulica acelerada, se manifiesta en la zona de tres formas distintas, las cuales corresponden a otros tantos pasos de su proceso.

El de mayor desarrollo areal corresponde a la erosión laminar o mantiforme, caracterizada por el arrastre de un manto superficial de los suelos involucrados y se manifiesta en la variación del color de los mismos hacia tonos más claros. Esto indica el comienzo de una destrucción que con el tiempo se acentúa notablemente y se ha visto reflejada en una progresiva disminución de los rendimientos.

El segundo paso, también muy notorio en esta zona, es el proceso que expone a esos suelos a una profundización mayor en los lugares afectados. Las tierras de cultivo, se ven atravesadas por pequeños surcos que gradualmente se han ido transformando en zanjas y finalmente en cárcavas que es la manifestación máxima y más espectacular del proceso. La región en la que está comprendida la zona bajo estudio, podría denominarse con toda justicia como "La Capital Provincial de la Erosión Hídrica", incluyéndose también en esta situación al adyacente Valle de La Cruz.

Completando el marco de inestabilidad actual, se detectaron sectores susceptibles a los colapsos de suelos. Este fenómeno está íntimamente relacionado con los factores litológico y geomorfológico. La detección de dichos sectores, se realizó mediante el análisis estereoscópico de los fotogramas que cubren la zona de interés, poniéndose en evidencia patrones de drenaje y texturales característicos de distintos lugares de la llanura pampeana cordobesa afectados por este proceso.

La verificación in-situ permitió precisar la extensión y, aproximadamente, la forma de los lugares susceptibles al colapso de suelos (figura 2), identificándose al mismo tiempo un mallín situado a unos 1.500 metros al norte del arroyo Boca del Sauce, en proximidad al deslinde del pie de monte proximal con el flanco oriental de la sierra, cercano al electrosondeo Nº 2.

El proceso de colapso y erosión tubificada en este loessoide pueden iniciarse por la simple infiltración del agua de lluvia, que de por sí posee un bajo pH, en algunos de los suelos que lo conforman. En este sentido resulta evidente que el fenómeno está condicionado por determinadas características microestructurales de los suelos involucrados (Reginato, A. R., 1976).

Como en tantos otros lugares ha sido también aquí el hombre, el que predispone, intensifica y generaliza la formación de mallines, principalmente por la irracional deforestación en los ambientes serrano y pedemontano para dedicarlos, sobre todo a este último, al uso agrícola-ganadero. Luego no es mera casualidad que el mayor número de lugares con diversos grados de susceptibilidad y con la presencia de algún que otro mallín, se sitúen en el pie de monte proximal.

El poliducto

Un problema adicional que involucra un serio riesgo para la zona (también para buena parte de la región), lo constituye el tramo del poliducto Va. Mercedes-Monte Cristo, emplazado en el pie de monte proximal y dispuesto sobre una traza orientada de SSO a NNE (figuras 1 y 2). Dicha disposición implica una intercepción transversal a los bajos pandos (bp) por los que fluye la arroyada elemental, en algunos tramos difusa y en otros concentrada, por lo que ese conducto, por el que circulan distintos hidrocarburos a alta presión, está expuesto a un alto riesgo de destrucción por el proceso de erosión hidráulica acelerada, generador de zanjas y cárcavas que pueden dejar tramos del conducto al descubierto y aún colgado. Ello implicaría la posible rotura del mismo con inmediata propagación de sustancias altamente contaminantes que indudablemente afectarían a los suelos, aguas superficiales y subterráneas, con un alcance y gravedad dependientes del tipo y magnitud del o de los derrames.

Aún cuando todavía no se ha producido ningún accidente, la posibilidad de que ello ocurra es mayor cada día, dado que los procesos que se vienen desarrollando presentan una fuerte tendencia a la intensificación y generalización, generando una situación erosiva próxima a la ruptura del equilibrio. De hecho, unos 16 kilómetros al norte del límite norte de esta zona, un tramo del poliducto, en el cruce con una cárcava erosiva, ha quedado al descubierto y por lo tanto expuesto a probables fisuras y/o roturas.

Cabe aclarar al respecto que la empresa YPF S.A. tiene previsto efectuar a la brevedad, en ese sitio, la sustitución de la técnica de soterrado del conducto de 14´´, por un cruce basado en una perforación horizontal direccional por debajo del fondo de la cárcava, técnica que tiene un amplio desarrollo mundial y que en Argentina se viene aplicando con cierto éxito. No obstante es importante destacar que esta alternativa por sí sola, sin la complementación de prácticas de conservación agrícolas y ganaderas en las áreas de aporte no constituye la solución definitiva del problema.

Dentro de la zona estudiada, el poliducto cruza siete bajos pandos, algunos de ellos con zanjas activas que tienden a cárcavas. A ello hay que adicionarle el cruce del Aº Boca del Sauce, el cual adquiere una alta capacidad erosiva durante las crecientes estivales, con tendencia a su incremento en función del actual pulso climático.

Para no llegar a situaciones extremas como la anteriormente comentada, la citada empresa en coordinación con los productores, deberían implementar en el corto y mediano plazo una serie de medidas, tanto estructurales como no estructurales, capaces de neutralizar o, cuanto menos, mitigar el proceso erosivo señalado, que incluya también un freno a la potencial inestabilidad referida a los colapsos de suelos.

Evaluación del Riesgo combinado Inundación/Erosión

Para la zonificación y jerarquización de los diferentes tipos de riesgos (amenaza), se ha desarrollado una escala de grados en donde se evalúan los factores genéticos asociados a cada tipo, definiéndose sus límites y procediéndose finalmente a la elaboración de una carta de los mismos (figura 2).

Los factores de riesgo evaluados corresponden al morfométrico, morfológico, sedimentológico, hidrológico y climático, cartografiados mediante elaboración digital para toda la zona involucrada en este trabajo.

Escala de grados

Grado 1: Inundaciones frecuentes. Activos procesos de acumulación fluvial y coluvial.

Áreas de posible afectación por los derrames del Aº. Boca del Sauce en crecientes importantes, debido a la progresiva colmatación del cauce dentro del pie de monte distal. Pueden quedar inundados algunos terrenos adyacentes al cauce, con severo perjuicio para los cultivos. Pendiente inferior o igual al 0,5%. Alcanzado este valor pueden producirse zanjas y también cárcavas.

 

Grado 2: Inundaciones en precipitaciones intensas. Erosión laminar significativa y acumula-

ción coluvial.

Corresponde a bajos pandos (bp) y depresiones irregulares (micro-relieve). Los primeros concentran parte de la arroyada elemental difusa, con formación de zanjas y algunas cárcavas que se suman a la fuerte erosión laminar; pueden inundarse por lapsos breves. Las segundas presentan acumulación de sedimentos y pueden permanecer inundadas durante un tiempo relativamente dilatado si el agua no escurre, infiltra y/o evapora, con considerables daños para los cultivos.

Valores de pendientes entre 0,5% y 1,0%. Pendientes superiores al 0,5%, pueden dar lugar a una acción erosiva importante si no hay adecuado manejo del suelo.

 

Grado 3: Parcialmente inundable. Erosión moderada.

Sector de pie de monte distal, con un relieve de suaves a muy suaves ondulaciones que incluye partes planas y/o cóncavas (micro-relieve) de relativamente poca extensión, en donde el escurrimiento es lento. En este micro-relieve se pueden esperar algunas inundaciones con condiciones metereológicas de intensa pluviosidad, capaces de destruir los cultivos o impedir las tareas agrícolas. Pendiente general entre 1,0% y 1,5%. Puede generarse acción erosiva violenta en las partes altas de esta asociación geomorfológica si no hay un manejo conservacionista del suelo.

 

Grado 4: No inundable. Moderada a severa erosión. Frecuentes zanjas y algunas cárcavas.

Sector de piedemonte proximal, con relieve ondulado.

El agua superficial escurre con cierta rapidez. No obstante en los meses de mayores precipitaciones pueden producirse algunos encharcamientos de breve duración en lugares deprimidos. La erodabilidad es moderada a alta.

Valores de pendientes entre 1,5% y 3,0%.

 

Grado 5: No inundable. Severa erosión, con formación de zanjas y cárcavas.

Gran parte del agua de precipitación escurre rápidamente. Suelos con escasa capacidad de infiltración en las lomadas donde aflora o está próximo el basamento rocoso, con fuerte erosión del material edáfico de cobertura. La erodabilidad es fuerte en las depresiones, sobre todo por la destrucción de la cubierta vegetal autóctona. Sin ningún peligro de sufrir inundación. Constituyen sectores fuertemente ondulados y/o conformando colinas bajas (ambiente serrano), con pendientes entre el 3% y el 8%.

Conclusiones

En función del análisis efectuado, queda en evidencia que la zona de Las Peñas Sur presenta una situación erosiva próxima a la ruptura del equilibrio. La erosión hidráulica acelerada, los colapsos de suelos, y la erosión tubificada (procesos antrópicos), muestran una fuerte tendencia a la intensificación y generalización, quedando en un segundo plano la erosión eólica restringida al proceso de voladura de suelos en los meses más secos.

A partir del comienzo de la década de los años 30 y hasta el presente, los suelos de la zona han estado sometidos a un descontrolado manejo y a un desperdicio del agua. La deforestación desordenada, la tala sin medida, la quema de la vegetación espontánea, el pastoreo abusivo y el laboreo inapropiado de las tierras en declive, han conducido indudablemente a las actuales condiciones, tanto en el ambiente serrano correspondiente al flanco oriental tendido, como en ambos sectores del pie de monte oriental (proximal y distal).

Un peligro adicional lo constituye el tramo del poliducto Va. Mercedes-Monte Cristo, que atraviesa la zona en cuestión y cuya seguridad se encuentra muy comprometida por zanjas y cárcavas que se desarrollan a lo largo de los bajos pandos. Ello, a corto plazo, dejará partes del poliducto expuestas y por ende factibles de fisurarse o romperse, con la inmediata propagación de sustancias altamente contaminantes (hidrocarburos varios), para suelos y aguas superficiales y subterráneas.

En cuanto a las inundaciones, éstas constituyen un problema menor, aunque no despreciable dentro de la zona, puesto que afectan a las fajas de terreno que constituyen los bajos pandos, sectores adyacentes al A°. Boca del Sauce y anegamientos algo más persistentes en las formas plano-cóncavas del micro-relieve con pendientes locales inferiores al 0,1%. No obstante y en función del actual pulso climático de mayor humedad, tienen aquí su origen las crecientes que afectan seriamente a las localidades de Hernando, Gral. Fotheringham y Tancacha, situados algo más de 40 kilómetros al NE y ENE de esta zona.

Luego, en virtud de lo expuesto, la atención debe proyectarse prioritariamente a la neutralización o mitigación de los procesos erosivos mediante la orientación conservacionista de suelos y agua, aunque para ello sea menester modificar normas habituales de uso de éstos. Los cultivos en contorno, terrazas de absorción o bien franjas transversales para sectores de topografía irregular, además de rotación de cultivos, erradicación del sobrepastoreo y reforestación del ambiente serrano, constituyen las medidas más efectivas que, en las actuales circunstancias, deben ser de inmediata aplicación para, por lo menos, evitarle al suelo nuevos desgastes.

Los excesos hídricos actuales deberán manejarse con una sistematización integral dentro de la zona, incluyendo todos sus predios sin excepción. Los excesos de agua se verán reducidos de modo considerable mediante el cultivo en contorno, además de ser conducidos de manera adecuada por las vías naturales existentes o bien por canales artificiales, con el objetivo de favorecer su posterior utilización mediante la construcción de represas escalonadas en los bajos pandos, lagunas de retención, etc., o bien su eliminación hacia los arroyos Boca del Sauce y Tegua.

Finalmente, es de esperar que los resultados obtenidos en esta tarea de investigación promuevan la ejecución de trabajos que tiendan a la neutralización o, cuanto menos, la mitigación de los procesos destructivos de los invalorables recursos que constituyen tanto los suelos, como el agua.

faldeo1

faldeo2

 

 

Bibliografía

Capitanelli, R. G., 1979. Geografía Física de la Provincia de Córdoba. Cap. V, Geomorfología. Ed. Boldt, Rep. Argentina. Págs. 213 – 296

De Fina, A. L., F. Gianetto, L. Sabella, L. C. Villanueva, 1966. Difusión geográfica de cultivos índices en la provincia de Córdoba y sus causas. Instituto de Suelos y Agrotecnia, N° 26, Bs. As.

Gordillo, C. y A. Lencinas, 1979. Sierras pampeanas de Córdoba y San Luis. Segundo Simposio de Geología Regional Argentina. Vol. I, Ac. Nac. de Cs., Córdoba. Pág. 603.

Hobbs, B. E., W. D. Means, P. F. Williams, 1981. Geología Estructural. Ed. Omega S.A., Barcelona – 36. Págs. 148 –149.

I.G.M., 1970. Hoja 3363 – 7 – 4 (Las Peñas Sur). Escala 1: 50.000.

Klein, Mario, 1970. Métodos de resistividad en corriente contínua, aplicados a la prospección hidrogeológica. En Hidrogeología (C. R. Vilela), Op. lill. XVIII, Tucumán. Págs. 265 – 306.

Paniagua, S., 1995. Los desastres naturales y sus implicaciones en América Central. Rev. Geol. Amér. Central, 18: 107 – 112.

Quintana Salvat, F., 1980. Estudio geológico de la Sierra de Los Cóndores y la Sierra de Las Peñas (centro – sur y extremo norte respectivamente). Cátedra de Fotogeología y Teledetección, F.C.E.F. y N. – U.N.C.. Inédito. Pág. 19.

Quintana Salvat, F. y O. Barbeito, 1998. Estudios para efectuar la evaluación del impacto ambiental del poliducto Va. Mercedes - Monte Cristo - San Lorenzo. Cap. I: Caracterización geomorfológica y procesos dinámicos actuantes sobre la traza del poliducto Va. Mercedes – Monte Cristo – San Lorenzo y su entorno. Y.P.F. S.A., Depto. M.A.H.P.I.; O. de C. Contrato N° 78003820100; F.C.E.F. y N. – U.N.C.

Reginato, A. R., 1976. Suelos colapsibles. Trabajo inédito de la Universidad Nacional de Córdoba. Rep. Argentina.

Sanabria, J. y G. L. Argüello, 1998. Estudios para efectuar la evaluación del impacto ambiental del poliducto Va. Mercedes – Monte Cristo – San Lorenzo. Cap. II: Los suelos, su taxonomía, capacidad de uso y uso actual. Y.P.F. S.A., Depto. M.A.H.P.I.; O. de C. Contrato N° 78003820100; F.C.E.F. y N. – U.N.C.


 a Cátedra de Fotogeología y Teledetección