ARN

El ARN o ácido ribonucleico es un de los ácidos nucleicos. Está formado por la unión de miles de nucleótidos unidos (Fig. 1), los que a su vez están compuestos por una base nitrogenada, una pentosa y un grupo fosfato (Fig. 2).

Fig. 1: Cadena de nucleótidos que conforman el ADN.

Fig. 2: Componentes del nucleótido.

Las bases nitrogenadas son sustancias de carácter básico que llevan nitrógeno en su molécula. Evidentemente hay muchas, pero solo cuatro forman parte de los nucleótidos que, posteriormente, darán lugar al ADN. Estas son: adenina (A), citosina (C), uracilo (U) y guanina (G) (Fig. 3). Estas bases tienen la particularidad de unirse entre sí.

Fig. 3: Bases nitrogenadas del ARN.

La pentosa es la ribosa, un glúcidos monosacárido cíclico formados por cinco átomos de carbono. Esta se diferencia de la desoxirribosa en que poseen un átomo de oxígeno más (Fig. 4).

Fig. 4: Pentosas que forman los ácidos nucleicos. A, ribosa; B, desoxirribosa.

El grupo fosfato esta compuesto un átomo de P y cuatro de oxígeno, deriva del ácido fosfórico (H3PO4) (Fig. 5).

Fig. 5: A, ácido fosfórico; B, grupo fosfato.

La molécula de ARN está formado una cadena de nucleótido, a diferencia del ADN que posee dos.

Se conocen tres tipos de ARN: el mensajero (ARNm), el ribosomal (ARNr) y el transferencia (ARNt).

El ARN se sintetiza a partir de un molde de ADN y tiene la función de sintetizar proteínas.