Hasta la primera Guerra Mundial
solamente se conocía la función de muy pocas áreas
de la corteza cerebral. Pero en esa época, soldados con heridas
de bala en pequeñas zonas del cerebro fueron estudiados sistemáticamente
en busca de cambios funcionales cerebrales. También, en años
más recientes, nuerocirujanos y neurólogos han documentado
cuidadosamente cambios en la función cerebral ocasionados por tumores
u otras lesiones específicas. La figura 1 ilustra las principales
áreas funcionales de la corteza cerebral determinadas por estos
estudios.

Las áreas son las siguientes:
1. Área motora: corteza motora, corteza premotora
y área de Broca o centro del lenguaje:
El área motora se halla delante del surco central o Cisura de Rolando
y ocupa la mitad superior del lóbulo frontal. A su vez está
dividida en tres segmentos: la corteza motora, la corteza premotora y
el área de Broca, las cuales están relacionadas con el control
muscular.
• La corteza motora, localizada en una banda de aproximadamente
2 cm de ancho inmediatamente por delante del surco central, controla los
músculos específicos de todo el cuerpo, especialmente los
músculos que se encargan de los movimientos finos, tales como los
del pulgar y demás dedos y los de los labios y la boca para hablar
y comer y, en grado mucho menor de los movimientos finos de los pies y
dedos de éstos.
• La corteza premotora, localizada delante de la corteza motora,
produce movimientos coordinados que comprenden secuencias de movimientos
de un músculo individual o movimientos combinados de una cantidad
de músculos diferentes al mismo tiempo. Es en esta área
en donde se almacena gran parte del conocimiento para controlar movimientos
diestros aprendidos, tales como los movimientos aprendidos para desarrollar
una actividad atlética.
• El área de Broca, localizada delante de la corteza motora
en el borde lateral de la corteza premotora, controla los movimientos
coordinados de la laringe y la boca para producir el habla. Esta área
sólo se desarrolla en uno de los dos hemisferios cerebrales, en
el hemisferios izquierdo en alrededor de 19 de 20 personas, incluyendo
todos los diestros y la mitad del total de zurdos.
2. Área sensitiva somatestésica:
Las sensaciones somatestésicas son aquellas provenientes del cuerpo,
tales como el tacto, presión, temperatura y dolor. Esta área
ocupa casi la totalidad del lóbulo parietal.
Esta área está dividida en un área primaria y una
secundaria. Esto es también válido para todas las demás
áreas sensitivas. Las áreas sensitivas primarias funcionan
como centros de relevo inferiores del cerebro y transmiten la información
a otras regiones de la corteza cerebral.
El área sensitiva somatestésica primaria es la porción
de la corteza que recibe las señales directamente desde los receptores
sensitivos ubicados en todo el cuerpo. Por lo contrario, las señales
dirigidas al área secundaria son parcialmente procesadas en estructuras
cerebrales profundas o en una región del área primaria.
El área primaria puede distinguir los tipos específicos
de sensación en regiones determinadas del cuerpo. El área
secundaria, sirve principalmente para interpretar las señales sensitivas,
no para distinguirlas, como una mano que está percibiendo una silla,
una mesa o una pelota.
3. Área visual:
Esta área ocupa la totalidad del lóbulo occipital. El área
primaria detecta puntos específicos de luz y oscuridad lo mismo
que orientaciones de líneas y límites. Estimulaciones eléctricas
en el área visual primaria hace que las personas vean destellos
de luz, líneas brillantes, colores u otras imágenes simples.
Las áreas secundarias interpretan la información visual,
por ejemplo interpretan el significado del lenguaje escrito.
4. Área auditiva:
El área para la audición se localiza en la mitad superior
de los dos tercios anteriores del lóbulo temporal. En el área
primaria se detectan los tonos específicos, sonoridad y otras cualidades
del sonido. Estimulaciones eléctricas en esta área hace
que la persona escuche un sonido simple que puede ser débil o intenso
o un chirrido, pero nunca son escuchadas palabras o cualquier otro sonido
inteligible.
Las áreas secundarias es en donde se interpreta el significado
de las palabras habladas, y porciones de estas áreas también
son importantes para el reconocimiento de la música.
5. Área de Wernicke o centro del la comprensión
de las palabras habladas para integración sensitiva:
El área de Wernicke se localiza en la parte posterior de la zona
superior del lóbulo temporal, en el punto en donde se ponen en
contacto tanto el lóbulo parietal como el occipital con el temporal.
Es aquí donde confluyen las señales sensitivas de los tres
lóbulos sensitivos (el temporal, parietal y occipital). Esta área
es por demás importante en la interpretación última
de los significados de prácticamente todos los tipos diferentes
de información sensitiva, tal como el significado de oraciones
e ideas, ya sean oídas, leídas, percibidas o, inclusive,
generadas dentro del propio cerebro. En consecuencia, la destrucción
de esta área del cerebro provoca la pérdida extrema de pensar.
Esta área solo está bien desarrollada en uno de los dos
hemisferios, generalmente en el izquierdo. El desarrollo, unilateral del
área de Wernicke, evita confusión de los procesos del pensamiento
entre las dos mitades del cerebro. En persona diestras se desarrolla más
el lado izquierdo (en alrededor un 95% de las personas, el hemisferio
izquierdo es el dominante).
Después de un daño severo en el área de Wernicke,
una persona podría escuchar perfectamente bien e inclusive reconocer
diferentes palabras, pero sería incapaz de disponer estas palabras
en un pensamiento coherente. En forma similar, la persona sería
capaz de leer palabras a partir de una página impresa, pero no
reconocer ninguna idea, es decir no entendería lo que lee.
6. Área de la memoria reciente del lóbulo
temporal:
La mitad inferior del lóbulo temporal parece ser principalmente
de importancia para el almacenamiento a corto plazo de recuerdos, los
que persisten entre pocos minutos y varias semanas.
7. Área prefrontal:
Ocupa la mitad anterior del lóbulo frontal. Su función está
menos definida que la de cualquier otra parte del cerebro. Ha sido extirpada
(lobotomía) en muchos pacientes psicóticos para rescatarlos
de estados depresivos. Estas personas funcionan bastante bien sin las
áreas prefrontales. Sin embargo pierden la capacidad para concentrarse
por períodos prolongados y también para planificar el futuro
o pensar en problemas profundos. Así, se dice que esta área
es importante para la elaboración del pensamiento. |