Pedúnculos

Los pedúnculos son cilindros de sustancia blanca que establecen relaciones entre el bulbo, la protuberancia, el cerebelo y el cerebro y tienen funciones de conducción y son centros de actos reflejos. Se hallan los pedúnculos cerebrales y los cerebelosos.

Pedúnculos cerebrales

Los pedúnculos cerebrales son dos y comienzan en la cara superior de la protuberancia, uniéndola con los hemisferios cerebrales. Están formados por sustancia blanca dividida por una formación gris, el locus niger, en dos regiones: la región dorsal o calota y la región ventral o pie. En los cortes transversales de los pedúnculos el locus niger presenta una forma de media luna (Fig. 1). En la calota se localizan núcleos grises, como por ejemplo el núcleo rojo

Fig. 1: Corte transversal de los pedúnculos cerebrales.

A nivel de la sustancia gris se halla el centro de reflejo de la masticación y uno de los centros que controlan los movimientos del cuerpo. La lesión de un pedúnculo produce en el individuo un movimiento de rotación y su sección produce parálisis y anestesia en el lado opuesto del cuerpo.

Pedúnculos cerebelosos

Los pedúnculos cerebelosos son tres pares: los superiores, medios e inferiores. Los primeros comunican el cerebelo con el cerebro, los medios a cerebelo con la protuberancia y los inferiores al cerebelo con el bulbo raquídeo (Fig. 2)

Los pedúnculos cerebelosos tienen la función de conducir impulsos nerviosos, se lesión provoca trastornos de la motilidad y del equilibrio.

Fig. 2: Vista lateral de los pedúnculos cerebelosos.