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A poco de asumir el Rectorado de
la Universidad, el Deán Funes -con la aprobación del claustro-
fundó en 1808 una cátedra de aritmética,
álgebra y geometría. Estos estudios se
inauguraron a principio de 1809. El primer
profesor de matemáticas fue Don Carlos
O´Donell, a quien reemplazó en 1816 el Dr.
José María Bedoya.
En 1813, el Rector Funes preparó un nuevo plan de
estudios. En dicho plan, en el curso de Artes,
se establecía en el segundo año la enseñanza
de la aritmética, geometría y trigonometría, y
en el tercero, física. En 1857 se agrega el
estudio de
la Astronomía.
En 1863, el Dr. Eusebio Bedoya, Rector del
Montserrat, redactó y elevo a consideración
del Poder Ejecutivo, un informe en el que se
aconsejó, entre otras cosas, la creación en
la Universidad de las cátedras de Botánica, Matemáticas Superiores,
Topografía, Arquitectura, Fortificación,
Química y Física Experimental. Estas fueron
las bases para la creación de
la Escuela de Ciencias Físicas y Matemáticas.
Ya en 1870, el Presidente Sarmiento declaró que la
más trascendental de las reformas producidas
en la instrucción pública, sería la aparición
en los claustros de
la UNC, de siete profesores alemanes que
vendrían a inaugurar en sus aulas el estudio
de las ciencias físico- matemáticas. Esta
iniciativa respondió al propósito de organizar
en la vieja casa de Trejo y Sanabria, un
centro de investigaciones científicas, una
Escuela de Ingeniería en todas sus ramas y un
instituto para formar profesores de enseñanza
secundaria, en las ciencias físicos, naturales
y exactas.
Se encargó a Burmeister, sabio naturalista alemán,
que dirigía el Museo Nacional de Ciencias,
contratar en Alemania un núcleo de profesores
para la nueva facultad. Según los términos del
contrato, debía establecerse, además de los
cursos universitarios, una Academia de
Ciencias, de la que formarían parte los
profesores contratados, que además estaban
obligados a realizar exploraciones, estudios y
trabajos sobre asuntos y problemas nacionales
que se publicarían a costa del gobierno en el
Boletín de
la Academia.
Para prescindir el nuevo organismo, es designado el
Dr. Burmeister a quien se encarga también
redactar su reglamento.
El Dr. Lorentz fue el primer Director de nuestro
Museo Botánico, al que enriqueció con valiosas
colecciones, fruto de sus exploraciones.
El 10 de enero de 1874 se aprueba el Reglamento
Interno de
la Academia de Ciencias. Sus objetivos, entre
otros, eran instruir a la juventud en las
Ciencias Exactas y Naturales por medio de
lecciones y experimentos, formar profesores
que puedan enseñar las mismas ciencias en los
Colegios Nacionales y explorar y hacer conocer
las riquezas naturales del país, dando a luz
obras científicas por medio de publicaciones.
En 1875, el Dr. Burmeister resuelve apartarse de la
dirección de
la Academia para dedicarse a las disciplinas
científicas. El entonces Presidente Nicolás
Avellaneda acepta su dimisión mediante un
decreto en cual sostiene, entre otros puntos,
que mientras no se de en la Academia y
Facultad de Ciencias Físico- Naturales, la
definitiva organización que corresponde,
la Dirección Superior
Administrativa y Disciplinaria de dicha
repartición estará a cargo del Rector de la
UNC, Dr. Manuel Lucero. El Rector Lucero reiterará en varias oportunidades
el anhelo de que
la Academia y la Facultad tuvieran, cada uno, su correspondiente organización.
El entonces Presidente Nicolás Avellaneda decreta que
bajo la dependencia del Rector de
la Universidad, los profesores de Ciencias procedan a organizar a
la brevedad
la Facultad de Ciencias Matemáticas y Físicas
de la Universidad de Córdoba, dictando el
reglamento interno de esta y los programas de
sus trabajos y enseñanzas anuales.
Los Presidentes Sarmiento y Avellaneda y el Rector de
la Universidad Dr. Manuel Lucero fueron los
tres eminentes argentinos progenitores de
la Academia Nacional
de Ciencias y de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, creada el 14 de
octubre de 1876.
A la fecha de su creación,
la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de
la UNC revistaba como Profesores Titulares a:
- Dr. Oscar Doering (Física)
- Dr. Adolfo Doering (Química)
- Dr. Luis Brackebusch (Mineralogía)
-Dr. Jorge Hieronymus (Botánica)
- Dr. H. Weyenbergh (Zoología)
- Dr. Francisco Latzina (Matemáticas Superiores)
Dando cumplimiento a lo dispuesto en el artículo 2
del Decreto de Creación de
la Facultad, los profesores de la misma
constituidos en Consejo, bajo la presidencia
del Rector de
la Universidad Dr.
Lucero, procedieron a formular el Reglamento y
el Plan de Estudios de la Facultad que fue considerado y aprobado en las sesiones celebradas
en 1877.
El Reglamento estipulaba los objetos de
la Enseñanza y los Planes de Estudio para las Carreras de Agrimensor
Nacional, Profesor en Ciencias Físico-
matemáticas de los colegios nacionales y
escuelas normales, Profesor en la enseñanza
superior de Ciencias Naturales.
En 1877 se acordó a fin de que el nombre dado a
la Facultad en el Reglamento, correspondiese al asignado en el Plan de
Estudios, se escribiera en ambos estatutos
“Facultad de Ciencias Físico – Matemáticas”,
en lugar de “Facultad de Ciencias Naturales”.
El 14 de Octubre de 1876 se aprobó la incorporación
con el rango de Facultad al instituto
académico ya existente.
El 24 de julio de 1878, el Rector de
la Universidad, Dr. Lucero, pone en posesión del cargo de
Decano de la Facultad al Dr. Oscar Doering.
El Dr. Oscar Doering, nacido en Alemania en 1844,
vino al país llamado por Burmeister para
ocupar la cátedra de matemáticas en
la Academia Nacional
de Ciencias. En mayo de 1876, pasó a ocupar el
cargo de Profesor de Física en la misma
institución. Durante 38 años prestó
inestimables servicios a la instrucción
pública de nuestro país.
Como Secretario de
la Facultad continuó actuando el de
la Academia de Ciencias, Dn. Tobías Garzón.
En el registro correspondiente a 1878 figuran
inscriptos 20 alumnos regulares. Se realiza la
corrección de las matrículas, el modelo de
Diploma, se implantan los derechos de
matrícula y examen, el ingreso a
la Facultad, se fija el arancel para los
diplomas. Finalmente se crea la Biblioteca.
Hasta el año 1879,
la Facultad de Ciencias Matemáticas fue por su dotación y por la
índole de las ciencias que cultivaban sus
antiguos profesores, un establecimiento
destinado casi exclusivamente a la enseñanza
del Doctorado en Ciencias Matemáticas y
Ciencias Naturales.
De gran trascendencia para el porvenir de
la Institución fue la iniciativa del académico Dr. Latzina, quien
propuso la modificación del Plan de Estudios
de
la Facultad, creando
la Escuela de Ingeniería para la formación de
Agrimensores, Arquitectos e Ingenieros
Civiles.
En 1880 se otorga el Título de Doctor a los
Profesores fundadores de
la Facultad. Este mismo año, se concreta el
Nuevo Reglamento Orgánico de la Facultad, en
el cual se establece el doble voto del
Decano
y las disposiciones generales con respecto al
Consejo de la Facultad, Decano,
Catedráticos, Ayudantes, Secretario, empleados
de la Facultad, Estudiantes y consideraciones
sobre los Institutos Científicos y sus
Directores.
El Reglamento de Exámenes de
la Facultad citaba los criterios a seguir en cuanto a los exámenes
anuales y generales, la clasificación de los
mismos y la colación de Títulos Profesionales.
Este mismo año se crean nuevas cátedras y comienza la
publicación de textos para la enseñanza.
En resumen,
La Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, creada el 14 de
Octubre de
1876, ha pasado, desde sus comienzos, por
cuatro períodos:
-
Período de Gestación:
los profesores fundadores le consagran sus
mejores esfuerzos y sacrificios para enraizar
este flamante organismo, asegurando la
enseñanza experimental.
-
Período de Organización:
se acentúan las preferencias por los estudios
profesionales, sin descuidar por ello la
realización de trabajos de investigación
científica. Corresponde a esta época la
ejecución de una obra pública de trascendencia
para el porvenir económico de Córdoba: obras
de riego del Río Primero, en la que tuvieron
destacada intervención como proyectistas y
técnicos, profesores de esta facultad. Por
otra parte, se prosiguen los estudios sobre la
gea, fauna y flora de la República, publicándose trabajos altamente apreciados en los centros
científicos más importantes del país y del
extranjero.
-
Período de
la Pre-Reforma:
precursor de un movimiento espiritual de gran
resonancia dentro y fuera del país.
-
Período de Evolución:
se introducen importantes modificaciones tanto
en el Reglamento Interno como en los planes de
estudio, creándose además nuevas escuelas. Se
construye un nuevo edificio para la facultad,
dotándose a sus laboratorios, museos,
gabinetes y biblioteca, de instrumentales
modernos para la enseñanza.
La Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y
Naturales, que iniciara sus actividades con
tres escuelas y cinco profesores, se encuentra
transformada por su extraordinario desarrollo
en una gran institución que articula Escuelas,
Departamentos, Laboratorios, Centros de
Vinculación que junto a sus Autoridades,
personal Docente, no Docente y Estudiantes, la
convierten en un hito fundamental en
la Ingeniería, la Geología y la Biología Argentina. |